Cinta indonesia de horror del llamado "hiperreal", que bebe de fuentes del exponentes del género gore del nuevo milenio tales como "Saw", "Alta tensión" o "Á l'intérieur", sin olvidar un poso del que tomaron referencia todas las mencionadas y la que nos ocupa, que no es otro que "La Matanza de Texas".
El "argumento", por llamarle de alguna forma, es una mera excusa para desencadenar una orgía de sangre y mutilaciones. Un grupo de personas, entre las que se encuentra una joven embarazada, recogen a una chica que aparece perdida en mitad de una carretera, la llevan a su casa y ella les invita a cenar a modo de agradecimiento. Obviamente, lo que les espera dentro de la casa no es una familia precisamente acogedora, sino un clan de brutales psicópatas que llevan cometiendo sus crímenes mucho tiempo...
Un film en suma hiperviolento, excesivo y de escasa valía argumental, con un planteamiento sencillo y desarrollo tibio hasta llegar a lo que los directores pretenden: el festival gore del último tercio de metraje. Ideal para los seguidores de este tipo de subgénero que a menudo tanto daño hace al buen cine de terror. El guión trata de dar un pequeño respiro cuando aparece en la casa un destacamento policial, que resulta de lo más inútil y ridículo que se puede uno echar a la cara (más vale que no sea un reflejo fiel de los cuerpos de seguridad del país), y es que los policías en cuestión ni están en forma, ni saben utilizar bien las armas, ni manejan la situación de forma mínimamente lógica (acuden a la casa porque uno de los chicos malheridos logra escapar, pero su primera idea es, simplemente, dejarlo de nuevo en la casa para que se recupere -toma ya-). Existen igualmente, sin ánimo de usar "spoilers", algunas escenas que rayan el esperpento: la protagonista femenina lucha en la parte final con la madre de la familia, quien aparece sin venir al caso con una sierra eléctrica, la cual suelta también sin motivo aparente cuando la chica le dispara sin éxito, para enfrentarse esta vez las dos a guantazo limpio (!).
El film apunta de soslayo cierto componente sobrenatural, ya que se nos insinúa que la matriarca de la familia (Darah) debería de ser una mujer mucho más anciana de lo que aparenta, y por el hecho de que no parecen afectarle golpes y disparos directos, pero nada se aclara en realidad. No sabemos porqué en el cartel promocional del film aparece un ser con una boca llena de colmillos, ya que esto no aparece en la película en ningún momento. Un truco de engañabobos para una película sin guión y con un desenlace sin desenlace, como era de esperar. ¿Habrá secuela? De momento no, gracias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario