viernes, 24 de mayo de 2013

ESCUPIRÉ SOBRE TU TUMBA (Steven R. Monroe, 2010)


Una película con este título tan agradable no puede más que presagiar lo que es: un festival de violencia y sadismo al servicio de una venganza merecida y desmesurada, aprovechando el tirón del llamado "horror hiperreal" (para algunos "porno-terror") de "Saw", "Hostel" y demás productos similares. Aquí se trata de un remake del film de 1978 "La Violencia del Sexo" (el cartel de ambas películas es exactamente igual... para qué molestarse en hacer uno nuevo), la cual a su vez era una reformulación de "La Última Casa a la Izquierda", de Wes Craven. Como ven, todo muy original.

La cinta plantea lo que le ocurre a una joven escritora (Sarah Butler en un papel exigente por la carga de desnudos que conlleva) que se aisla en una cabaña perdida para buscar soledad e inspiración. La chica está en muy buena forma, y como se sabe sola, se pasea en ropa interior cada vez que le place, sin tener en cuenta que por el paraje ronda un grupito de machitos pervertidos que la consideran una provocadora, con lo cual le harán una visita sorpresa no precisamente para leer a Saramago.  Hasta aquí mas o menos la primera mitad del film. Sin ánimos de usar mucho spoiler (pero es lo que de verdad le da vidilla a la película) diremos que, después de pasar un calvario, la chica escapa... pero no huye del todo. Quiere venganza.


Digamos que el film tiene dos partes diferenciadas, ambas con la violencia como mayor exponente: una primera donde la chica es asaltada, humillada, engañada, vejada y violada; y una segunda con la ejecución de su venganza, también violenta y sórdida. Con lo cual lo que la peli vende es eso: sangre, incomodidad a la vista, muertes retorcidas, torturas, violación, etc; todo, eso sí, con un trasfondo supuestamente argumentativo. Y es que se recrea en la crudeza de la violación de los pueblerinos machotes (incluido el sheriff, en una de esas críticas veladas a la América profunda de doble moral) para luego justificar la recreación en las represalias que idea la chica, quien obviamente acaba mal de la cabeza tras pasar por una experiencia así.


Digamos que lo mejor de toda la película es lo que se desaprovecha, y es ese intervalo entre que los violadores creen a la chica muerta y, pasado un tiempo, empiezan a recibir extraños indicios que les hacen dudar y ponerse nerviosos. Ese periodo de in-pass entre las dos partes mencionadas del film, mas calmado y alejado de excesos, es lo mejor del metraje y de lo que se podría sacar mucho más jugo (por ejemplo, las amenazas veladas que recibe la familia del sheriff son una maquiavélica idea), pero en lugar de eso se pasa rápidamente de nuevo a las torturas sanguinolentas y al "más difícil todavía". Tampoco la película se detiene en enriquecer los personajes, como por ejemplo mostrar el abismo psicológico en el que debe caer la protagonista después del trauma vivido, y que desemboca en convertirla poco menos que en la hermana de Jigsaw. Pero, claro, entonces estaríamos hablando de otro tipo de película.

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